jueves, 29 de noviembre de 2012

Carta al presidente

Columnista José Jairo Jaramillo.

Doctor
JUAN MANUEL SANTOS CALDERÓN
Presidente de la República de Colombia
Casa de Nariño
Bogotá D.C.

Estimado Señor Presidente:

Soy Jose Jairo Jaramillo Giraldo, estudiante de octavo semestre de Derecho y sexto semestre de Ciencia Política de la Universidad Icesi de Cali.

Señor Presidente, quiero expresarle la gran preocupación que me embarga: la venta de tierras a gobiernos y multinacionales, y su impacto en la seguridad alimentaria de los colombianos. Los colombianos vemos cómo este tema no se discute abiertamente en los espacios participativos que deciden sobre el futuro de la nación.

En los últimos días, los colombianos nos hemos dado cuenta que en el Congreso cursa un proyecto para limitar el acceso a la propiedad privada por parte personas naturales extranjeras y jurídicas con capital extranjero que permitiría que máximo el 10% de la tierra pueda ser vendida a estos, tal es el caso de dos de las mayores potencias de Suramérica: argentina (ver) que el presente año estableció como límite de titularidad extranjera el 15% sobre el territorio nacional, al igual que en Brasil (ver) donde se restringe a máximos de entre 250 y 5000 hectáreas -dependiendo de la zona del país- la cantidad de tierras que puede adquirir una empresa extranjera.

En Colombia, el proyecto de acto legislativo a través del cual se pretende reformar el artículo 64 de la Constitución fue aprobado en el primer debate por la Comisión Primera del Senado. Ante esto, la reacción del oficialismo, representado en el partido de la U (ver), fue no respaldar la propuesta. Estos argumentan que no se pueden enviar señales equivocadas a los inversionistas, en momentos en que la economía colombiana va bien. Por su parte, el Ministro de Agricultura, Juan Camilo Restrepo, calificó de "chapucera" y “xenófoba” la iniciativa parlamentaria.

La reacción del Gobierno y del Partido de la U me parece desafortunada. Estas instituciones se limitan a descalificar el proyecto de acto legislativo y no sustentan su posición como la mejor opción para el país. Parecen temer enviar malas señales a la inversión extranjera, y tal vez con la negativa a discutir este tema, le están enviando malas señales al pueblo colombiano.

Esta situación me lleva a plantear las siguientes inquietudes:

En la ley 1450 de 2011, Plan Nacional de Desarrollo, no hay ninguna mención al tema de la seguridad alimentaria de nuestros connacionales. Si se entrega parte del territorio nacional a extranjeros ¿no se está poniendo en peligro la seguridad alimentaria del país?. Unos 8 millones de colombianos sufren de hambre, según la FAO (ver), y aproximadamente el 50% de las causas de mortalidad en niños tienen que ver con una mala nutrición (Encuesta Nacional de la Situación Nutricional Ensin 2010). Entonces, ¿por qué el Gobierno vende tierra colombiana a extranjeros, para que ellos cubran su déficit de alimentos, a sabiendas de que aproximadamente el 17% de los colombianos sufre de hambre? ¿Es razonable entregar tierra, seguramente la más fértil, a gobiernos y multinacionales extranjeras?

Según el Índice de Precios de los Alimentos, de la FAO*, desde el año 2000, estos han subido un 150%, y sigue la tendencia al alza. Qué pasaría si en algunos años hay desabastecimiento de alimentos ¿no vamos a poder disponer de esos recursos que crecen en tierra colombiana, porque vendimos la tierra que los producen? ¿Pueden los extranjeros comprar tierras donde haya nacimientos de agua? ¿Pueden comprar tierras ambientalmente estratégicas, como, por ejemplo, la Amazonía?

La realidad es inquietante. Y no vemos en nuestros congresistas del partido de la U ni en nuestro Jefe de Estado, el ánimo de dar un debate de cara a la nación sobre un tema tan trascendental. Se trata no solo de la seguridad inversionista, Señor Presidente, sino, además, de la supervivencia de mis hijos o mis nietos, y lo digo hoy teniendo 22 años y estudiando en la universidad sin ser padre aun. ¡No se hipoteca el futuro del país y el de sus generaciones, enajenando el territorio nacional!

Ya lo dijo Ex contralor Julio Cesar Turbay Quintero 2009 "La escasez de recursos naturales ha lanzado a multinacionales y gobiernos ricos a la caza de campos y tierras cultivables. Compran campos en países que tienen las condiciones que ellos no tienen, cultivan y se llevan los alimentos".

Si usted quiere pasar a la historia señor Presidente, piense como un estadista y no como un político que piensa sólo en los próximos 4 años. Ya lo dijo Winston Churchill: “El político se convierte en estadista cuando comienza a pensar en las próximas generaciones y no en las próximas elecciones”

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*El Índice de Precios de los Alimentos de la FAO, consiste en el promedio de cinco índices de precios de los grupos de productos mencionados en el gráfico superior y ponderados por las cuotas medias de exportación de cada uno de los grupos para un período determinado: se trata de un total de los 55 productos considerados básicos por los especialistas de la FAO. A través de estos productos se realiza el cálculo de la evolución de los precios internacionales de los alimentos (ver).

Nota: esta carta fue enviada a la Presidencia de la República y al Ministerio de Agricultura. Si recibo respuesta, esta será publicada en una próxima columna.

2 comentarios:

Sebastián Ciccone dijo...

Hola. Quería hacer una acotación:
Me parece muy interesante que se tenga en cuenta la posibilidad de que una ley prohíba la venta de tierras a extranjeros (y me parece más lógico si la venta se a inversores provenientes de los países imperialistas que sólo buscar exprimir nuestros recursos)pero creo necesaria hacer una aclaración sobre esta ley:
la ley pierde su efecto cuando, como es de costumbre, las burguesías nacionales -coptadas por las burguesías internacionales- compran los recursos del país para que capitales extranjeros los exploten. Que quiero decir con esto? la ley se vuelve ineficiente cuando sólo se restringe que sean los extranjeros los que quieren comprar grandes cantidades de tierra. Los capitalistas locales hacen lo mismo (pero en menor escala, pues no les importa el índice de pobreza del país sino la ganancia que van a obtener...)
Ahora en Argentina las tierras no las compran los yanquis... las compran los argentinos en nombre de los yanquis! o en todo caso son los mismos multimillonarios argentinos los que compran las tierras para monopolizar y concentrar este recurso (y más del 70% de las veces lo hacen apropiándose de las tierras que pertenecen a los pueblos originarios, pueblos que la justicia argentina no considera como persona jurídica y que paradójicamente considera como "chilenos").
Esta ley debe considerarse un gran "progreso" para los CIUDADANOS colombianos, pero no debemos confundir, porque realmente será un logro del PUEBLO COLOMBIANO CUANDO LAS LEYES NO PERMITAN MONOPOLIZAR LOS RECURSOS NATURALES.

Carlos Herrera Rozo dijo...

En este tema, tanto el gobierno como los legisladores, están dando palos de ciego. Sin llenarse de razones analizando lo que ha pasado en la India, en África,en Argentina y en otras zonas del planeta sobre la venta y explotación de tierras por las multinacionales agrarias extranjeras (contaminación de los recursos hídricos, desforestación,inplantación de transgénicos, desaparición de semillas autóctonas, obligación de adquirir semillas genéticamente modificadas, contaminación de las plantas autóctonas por polinizacion e hibridación de las mismas etc,etc) pretenden aprobar una ley que ademas de arrebatarle a los ciudadanos, al estado, la gestión agraria, pierden la soberanía nacional sobre temas demasiado sensibles como para tomárselos a la ligera. Con estas actitudes el Gobierno de la Nación mas parece un irracional que acepta lo que le dicen "expertos extranjeros" sin someterlo a ningún tipo de análisis y un indigente que se vende al mejor postor o al primero que le ofrece una dádiva.

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